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lunes, 16 de marzo de 2009

Las mejores preguntas de la historia del cine. Capítulo 3 : Torrente 2

¿Con la mano o con la boca?

Ir a contracorriente en tendencias en esto de la cultura cinematográfica no es fácil, menos aún cuando prefieres leer un antiguo El Víbora - esa revista patria Underground de cómics tristemente difunta hace años- a un Cahiers Du Cinema. No me considero un garrulo ni nada por el estilo, pero cada persona debería tener libertad para elegir sus preferencias en todo; a algunos les mola acostarse con una persona del mismo sexo, a otros les dá por escuchar a Bustamante, hay quien prefiere una hamburguesa de Mc Donalds a una mariscada, otros el vinilo al Ipod o leer la Rolling Stone en lugar de a Nietzsche... Y seguro que son personas excelentes todas ellas y con más cabeza que algunos ignorantes que adoran a Welles o Godard.

Toda esta brasa viene por la pregunta y película que he elegido para el tercer episodio de "Las 10 mejores preguntas de la historia del cine", se trata de
Torrente 2: Misión en Marbella (2001). Muchos se preguntarán si acabo de perder el norte del todo y les contesto que ya hace tiempo, sí, pero mi devoción por el policía cañí, putero, machista, racista y del "atleti" creado por Santiago Segura ha existido desde que en el 98 irrumpiera en nuestros cines la primera entrega. Me gusta John Ford, Fritz Lang, Alfred Hithcock, Ingman Bergman, Luis Buñuel, Tod Browning... Pero también Michael Bay, José Antonio de la Loma, Robert Rodríguez, Lucio Fulci, Quentin Tarantino, Alex De La Iglesia, Daniel Calparsoro, Tony Scott, John Carpenter o Alexandre Aja y no por ello soy un descerebrado, no, por eso os digo que no me gusta ir de guays metiéndome con el señor Segura como hacen en la mayoría de revistas. Yo a este hombre le admiro. Levantó la taquilla del cine español e innovó cuando muchos ya estábamos hartos de cine social y pelis costumbristas, además de recuperar a viejas glorias olvidadas como el excelente Tony Leblanc. Las críticas no lo entendieron y tachaban al director, actor y humorista como autor de cine facilón, barriobajero, escatológico, humor grueso, comercial, facha y adicto a poblar el metraje de cameos de freaks o famosos de medio pelo. Desde aquí me río de esas revistas y de esos snobs que luego en su casa a escondidas se divierten con el que han criticado minutos antes tomando con sus amigotes un café, aunque siempre aceptaré opiniones, porque para gustos, como he dejado claro, hay de todos los colores y no soy nadie para contradecirles, pero sólo pido que ellos tampoco lo hagan conmigo.

Torrente 2 es para muchos de la trilogía, la mejor. Si la primera tenía influencias de Berlanga o Ozores, ésta, además de eso, podía verse como una versión de mercadillo de los films de buddy movies made in Hollywood, es decir, cine de acción en las que una pareja, casi siempre opuesta, tenía que resolver casos criminales [ sírvase como ejemplo Arma Letal (1987), Danko, color rojo(1988), Límite 48 horas (1982), El último Boy Scout (1991) o Dos policías rebeldes 1 y 2 (1995-2003)] un subgénero casi realzado en los ochenta por el megaproductor Joel Silver también tratado en la primera, solo que aquí la pareja estaba formada por un ex poli alcohólico y poco higiénico, y un yonki llamado Cuco, interpretado por un transformado y divertidísimo Gabino Diego. Lo mejor del film casi en su totalidad, y el mejor compañero del teniente corrupto en las tres películas.

Como es tradición en Torrente, cuando hace guardia al acecho de una pista sobre los villanos, el aburrimiento acaba abriendo el apetito sexual de éste, y provoca que pida favores sexuales a sus ayudantes, siempre en un sucio coche y siempre interrumpidos. En la primera parte, Javier Cámara le dio largas indignado, en esta, Gabino está dispuesto: No le hace ascos a nada. Segura hacía así su pregunta: ¿Nos hacemos unas pajillas?, para luego recibir una respuesta inesperada de su brazo drogata de la ley: ¿Con la mano o con la boca? Recuerdo las risas espontáneas de todos en aquel cine. No era para menos, el humor fácil siempre será agradecido seamos devotos de Billy Wilder o de la teleserie Aída.

martes, 17 de febrero de 2009

Las mejores preguntas de la historia del cine. Capítulo 2


¿Qué coño ha pasado aquí?

Por David pizarro


A la hora de intentar hacer una criba de las "mejores preguntas de la historia del cine", con todo el tropel de magníficas obras y perspicaces cuestiones, resulta tarea ardua y difícil. De igual modo, declinarse por sólo una es peliagudo, si no embarazoso por poder dejar en la cuneta otras más reivindicativas. Aun así, me voy a decantar por David Lynch, por quien, no puedo negarlo, nunca me he sentido identificado y mucho menos admirador de su filmografía. Es más, lo englobo dentro del conjunto de mis directores más odiados -entre ellos, además del citado, destacan Wong Kar Wai, Jean-Luc Godard o Isabel Coixet-, ya sea por repelentes, empalagosamente snobs o por generar -casi efervescentemente- una legión de fans, asaz modernillos y lameculistas, quienes los ensalzan en el cénit de lo más actual. ¿Quiénes coño se creen ellos para orientar los gustos de la plebe? ¿Es que ver las soporíferas bazofias de estos engendros mal (auto) llamados cineastas comporta saber más de cine? De todos modos tampoco es mi intención polemizar sobre las modas cinematográficas imperantes, ni siquiera reivindicar otros realizadores menos conocidos por el pueblo llano, pero más sangrados por los estos profanos. Centrándonos en la temática a tratar, pienso que una de las preguntas más significativas de la filmografía lynchiana la pronuncia Laura Dern en Inland Empire, cuando, con un impresionante monólogo -eso no hay quien pueda negarlo-, nos confiesa abiertamente su verdadero y violento temperamento, capaz de sacarle un ojo a un violador cuando apenas contaba con quince años. Y, dado la persistencia de éste, quien aún se empeñaba en arrancarle las bragas, no duda un instante en meterle el dedo en la cuenca vacía. Al rato llegan los ambulancieros y éstos formulan la magistral pregunta: ¿Qué coño ha pasado aquí? A lo que Laura contesta: Ha recogido lo que ha sembrado, nada más. Y los de la ambulancia replican: pues sí que ha sembrado el muy cabrón. Esta simple pero contundente cuestión, no prevalece tan sólo en el contexto puntual de la escena. Es más, se puede reubicar en toda la película y en el global de la filmografía del realizador. ¿Que por qué digo esto? Muy sencillo: primero porque es lo primero que piensas cuando ver aparecer los crédito finales o intentas "disfrutar" de una sesión nocturna de sus (anti)obras más reivindicadas por sus admiradores descerebrados. ¿Qué coño ha pasado aquí? ¿Ya ha terminado el film? ¿De qué iba esta mierda? ¿Por qué me ha aburrido tanto? Son pensamientos que fructifican en el cerebro de uno y aunque uno lo desee no sabe darles respuestas más allá de la que el mismo realizador nos plantea: ha recogido lo que ha sembrado, nada más. Pues sí que ha sembrado el muy cabrón. En definitiva, una verdad como un templo budista.

Las 10 mejores preguntas de la historia del cine. Capítulo 1

¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

Por Santi martí

He propuesto al señor editor una nueva sección titulada “Las 10 mejores preguntas de la historia del cine”. Aceptamos sugerencias pero por veteranía –soy el más viejo, vamos– elijo la primera. Y no puede ser otra que esta del terrorista judío (John Cleese) en la obra maestra de Monthy Python La vida de Brian (1979). Díganme que la han visto y fijado en el graphitti Romans ho home. Es por vagancia, para quitarme trabajo de encima e ir al vértice de todo. ¿Que por que es la mejor pregunta de la historia del cine? Porque explica todo: A los grecorromanos, a los egipcios, a los babilónicos y a los putos judíos de mierda también. ¡Eh, oigan!, no se rasguen las vestiduras, malditos hipócritas. Los nazis, la shoa, los progromos y los protocolos de los sabios de Sion. Sí, claro, crueles germanos y caucásicos, toda la culpa es suya, jodidos racistas. ¿Pero nosotros no, no? ¿Somos Blancanieves , a que sí? Claro, claro, pero… ¿Nos hemos visto bien al espejo? Isabel la católica, la expulsión, los sefardíes y tal. ¿Como decía Franco o Rocco Varela? Católicos, apostólicos y romanos. Cuando el inglés/romano de John Cleese se pregunta: ¿Pero qué han hecho los romanos por nosotros? Como españoles/romanos que somos hemos de responder al unísono: ¡¡Todo!! Todo del todo, la misma esencia de lo que te ves, puto judío de mierda ¿Pero sin racismo, eh? Solo sinceridad y amor. Look at the bright side of life.