
Gomorra es un certero golpe visual y un tiro a quemarropa en nuestra cabeza, un crudo relato basado en el libro del napolitano Roberto Saviano, amenazado dicho sea de paso desde que su obra fuera publicada, y generador de gran polémica a raíz de su estreno por festivales. La Camorra italiana, dueños de Italia y medio mundo, nunca se ha podido visualizar con tanto realismo, realismo que la sangre hiela. Está más cerca de la autenticidad sucia y estructuras del cine de Alejandro González Iñarritu, sobre todo su ópera prima “Amores Perros” y de la impactante obra de arte brasileña“Ciudad de dios” que de la trilogía de “El Padrino“, “ Los Soprano” o los filmes de Martin Scorsese. Consigue poner los pelos de punta pensar que todo lo que estamos viendo en pantalla puede estar basado hasta en los más mínimos detalles en sucesos reales, y dónde muchos personajes seguramente se interpreten a sí mismos. Una letal crónica donde contemplamos víctimas y verdugos como si los tuviéramos delante nuestro, donde la droga, el contrabando y la muerte forman parte de tan magnífico retrato. Maravillosamente dirigido por Matteo Garrone, alguien del que muchos spaguetti pedirán su cabeza a partir de ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario