
Por Santi Martí
Ahora que ha muerto a los veintiocho años surgen todas las voces moralistas advirtiendo que esto ya se veía venir, producto de su vida disoluta y el desaforado consumo de todo tipo de estupefacientes. La mala vida la mató. Y yo digo ¿Y qué? ¿Le gustaban las drogas? Y a mi más, si no me meto sus cantidades es porque económicamente no me lo puedo permitir. Miren, hay mucha hipocresía en las políticas de prohibición de drogas que ha convertido este negocio obligatoriamente mafioso en el mayor del mundo. Y les habla alguien que se ha metido rayotes que ni Tony Montana en El precio del poder. El problema es la prohibición, todo lo demás son problemas añadidos ¿Que ha muerto Amy Winehouse? Como si hubiese sufrido un accidente de tráfico, oigan. Era una chica pequeñita y frágil y su cuerpecito no aguantó el último chute o lo que fuera. Keith Richards sigue vivo y activo tras kilos de drogas. Es una lotería.
A mí la Winehouse me molaba, No tengo ninguno de sus discos pero sus vídeos los habré visto mil veces. Esta mañana en la Mtv han echado un concierto suyo y molaba mazo. Genuino Blues and Soul por una tía que era una auténtica poligonal. Era uno de los nuestros.






