
Quiero recomendaros sin ninguna duda esta excelente y nuevísima serie que pervierte la versión disimuladamente gay que hizo Stanley Kubrick del esclavo convertido en gladiador en una corrupta Roma y ofrece todo lo que el maestro no pudo mostrar y más: sexo descarado y desnudos sin ningún tipo de pudor, violencia descarnada, sangre que inunda las pantallas, y una estética que bebe directamente del 300 de Zack Snyder, del cómic y de Gladiator de Ridley Scott. Tiene un ritmo trepidante y engancha desde el primer capítulo. No se la pierdan. Uno de los productores es Sam Raimi (Evil Dead, Arrástrame al infierno).
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